miércoles, 20 de mayo de 2015

LA PÉRDIDA DE LOS VALORES MORALES EN LA SOCIEDAD ACTUAL

Opinión y humor:   http://elgatobueno.blogspot.com.es/

A lo largo de la historia la civilización ha estado siempre en permanente transformación. Pero durante los últimos 50 años los cambios sufridos han sido tremendamente profundos y, sobre todo, muy rápidos. Tanto es así que los soportes sobre los que se asentaba se están tambaleando. Uno de estos pilares es el conjunto de valores que perfeccionan al hombre: los valores morales.

Por valores morales se entiende el conjunto de creencias, costumbres y normas de una persona que orientan su conducta. Componen la conciencia que una persona tiene del bien y del mal. Por tanto, los valores morales inciden en las relaciones interpersonales y conforman la calidad de las mismas en una determinada sociedad. La Ética es la parte de la Filosofía que tiene por objeto el estudio de la moral

Los seres humanos vamos interiorizando los valores morales en el núcleo familiar. En éste aprendemos el respeto, la tolerancia, la honestidad, la honradez, la generosidad, la responsabilidad, la lealtad, la paz, la justicia, la dignidad, la cortesía, la prudencia, la sensatez, el respeto a los mayores, la perseverancia, entre otros. A medida que maduramos, comenzamos a asumir los valores sociales: la amistad, el respeto a nuestros semejantes, la cooperación, la comprensión, la vocación de servicio, etc. 

Sin embargo, actualmente parece que estos valores han dejado de apreciarse, ya no se tienen en cuenta, han dejado de tener la importancia que realmente tienen y, por tanto, poco o nada influyen en las relaciones sociales. Uno de los síntomas de la sociedad contemporánea es el deterioro moral, manifestado por un cambio progresivo que consiste en la aceptación de opciones que en otros tiempos fueron consideradas como delictivas por el sentido común. Vivimos, sin duda, una crisis de valores que genera una crisis social. 

Efectivamente, sin una ética de valores adecuada se nos hace difícil relacionarnos con otras personas, ya que los valores no sólo son una cuestión personal, sino que repercuten en todos los ámbitos de la sociedad. De esta manera, las crisis de valores personales constituyen un problema social, del cual se derivan las acciones y conductas poco éticas que día a día vemos en nuestro entorno, tanto en el ámbito económico como en el político

La mayoría de la gente entiende por "crisis de valores" la ausencia de éstos; pero la situación actual no responde exactamente a su desaparición. Realmente lo que está ocurriendo es mucho más grave. Los valores se están transformando debido a diversas razones: cambio de costumbres, generalización de adicciones, alteración en los roles de la familia, etc. Los valores tradicionales se están sustituyendo en la mayoría de las sociedades por otros basados en el individualismo. Se promueven, de forma globalizada, el materialismo y el hedonismo, creando una sociedad donde lo más importante es el tener y el parecer (tanto tienes, tanto vales) y en la que se suscitan las necesidades del consumismo, dejando de lado el valor del ser humano. La otra cara de la moneda la forman aquéllos que viven en el conformismo, bastándoles con tener garantizada la supervivencia y la seguridad. De este modo, las relaciones entre las personas se vuelven superficiales, sin ningún compromiso, generando conductas antisociales basadas en una total ausencia de moral y, en muchos casos, incluso se podría hablar de doble moral. Y todo ello sin que la gente se percate apenas y sin ningún tipo de autocrítica. 

Por esto, sin lugar a dudas, se puede afirmar que nos encontramos ante un cambio de paradigma. Están cambiando todas nuestras referencias morales, incluso el valor de las consecuencias de nuestros actos, alcanzando el nivel del "nada importa excepto yo".

Los poderes actuales, tanto reales como fácticos, fomentan, principalmente a través de los medios de comunicación de masas, los "nuevos valores". Hay que entender que así sea, puesto que lo hacen velando por sus propios intereses. Conocida es la frase "divide y vencerás" que se aplica tanto en la civilización actual. Y en una sociedad dividida y sin cohesión entre sus miembros, en la que prevalece el individualismo, la competitividad y el todo vale, está claro hacia dónde se inclina la balanza. 

Desde estos mismo poderes se transmite una concepción de progreso equivalente a la destrucción de todo lo pasado. Pilares de la sociedad, como la familia y la educación, que eran transmisores de los valores morales tradicionales, están desapareciendo. La amistad basada en la lealtad y el honor se está transformando en amistad por interés. El respeto, la tolerancia y la generosidad hacia los demás es algo que cada vez queda más lejano. Y la solidaridad se canaliza a través de organizaciones no gubernamentales, muchas de dudosa reputación y algunas, incluso, protagonistas de escándalos de corrupción. 

Todo esto agravado por una pasividad social pasmosa, incrementada por el adoctrinamiento permanente a través de los medios de comunicación, que pretenden imponer un pensamiento único relacionado con los "nuevos valores", hace que nos estemos convirtiendo en una sociedad vulgarizada, mediocre, conformista y fácil de manipular, en la que a cada individuo sólo le preocupa su bienestar y, al mismo tiempo, es insolidario con las causas de ese bienestar. Como resultado cree que, con lo que sabe, ya es más que suficiente y no tiene la más mínima curiosidad por saber más. 

¿Hay aún esperanza en el ser humano, en su capacidad y en el uso de su libre albedrío? Lo que está claro es que cualquier paso que hay que dar en la recuperación de los valores morales habrá de hacerse desde la libertad, a la cual sólo se llega a través del conocimiento. Sólo así se podrá cambiar la estructura social impuesta y hacer un mundo más justo en el que el poder se diluya y los Estados cumplan con su única función de administrar con transparencia la sociedad que los elige. 

http://www.monografias.com/trabajos-pdf5/crisis-valores-sociedad-actual/crisis-valores-sociedad-actual.shtml




No hay comentarios:

Publicar un comentario