Este año se
celebran en nuestro país varios procesos electorales. Por este motivo, nos
hemos preguntado cuál es el coste de ejercer el derecho al voto de cada
ciudadano.
Los partidos, los procesos y las
instituciones electorales son las que se llevan las cantidades de dinero que
muchos opinan que son excesivas. Las elecciones generales de noviembre de 2011
costaron alrededor de 124 millones de euros, casi un 6% menos que las de 2008,
ya que se ahorró en
papeletas del Senado y se implantaron más mesas electorales
electrónicas, lo que provocó un mayor ahorro.
¿Y por qué no podemos ahorrar también en los partidos
políticos? Aquí hay más discrepancias. Algunos piensan que los
partidos obtienen del Estado subvenciones millonarias; otros, sin embargo,
piensan que son necesarias para garantizar el Estado de Derecho. Para las
elecciones de 2011 se estimó que en total, y por ejercer el derecho al
sufragio, la ciudadanía se vio en la obligación de abonar a los partidos 28.613.014 euros.
En total, para 2015 los partidos se
han repartido 52'7 millones de euros, de los que se
han beneficiado principalmente los dos partidos con mayor representación
parlamentaria, PP y PSOE, ya que el dinero se distribuye en
función de los resultados electorales.
La información de lo que el Estado se
gasta en elecciones se puede ver en los Presupuestos
Generales del Estado de 2015, donde se puede comprobar que se ha asignado
para financiar los partidos
políticos un 84’5%
más con respecto a 2014, hasta los 156’43
millones de euros, debido a que en 2015 se celebran tres elecciones: municipales, autonómicas y
generales. De esta partida, algo más de 101’02 millones de euros
corresponden a “procesos electorales y consultas populares” dirigidos a la
organización de los mencionados comicios. Esta cifra también incluye las ayudas
al funcionamiento ordinario, las aportaciones para sufragar gastos de seguridad
y las subvenciones para afrontar las campañas electorales.
En 2011, según se lee
en los Presupuestos Generales del Estado
de ese año, publicados por el Ministerio del Interior, los partidos se repartieron más de 136 millones
en:
- Financiación a Partidos
Políticos: 82.354.480 €
- Subvención gastos electorales a
Partidos Políticos: 44.495.950 €
- Asignación anual a Partidos
Políticos para sufragar gastos de seguridad: 4.228.440
- Subvenciones a Fundaciones con
dependencia orgánica de Partidos Políticos: 5.359.760
Por otro lado, los partidos políticos también financian sus propias Fundaciones con dinero de las Comunidades Autónomas, lo cual no aparece en los datos proporcionados por el Ministerio.
Todo ello significa que el Estado
de Derecho nos cuesta muy caro si tenemos en cuenta que la financiación de los partidos la pagamos
los ciudadanos, y que después de citar estas cifras y saber los problemas
de corrupción que existen en España aún nos parecen cantidades mucho más
desproporcionadas.
Dado el coste antes mencionado sobre
el precio de unas elecciones, y ahora que vivimos un momento de crisis y
necesidad de ahorro, se nos antoja la siguiente pregunta: ¿Por qué no se juntan en este año 2015 todas las elecciones en una sola
consulta? Los comicios autonómicos y locales son en el presente mes de
mayo, teniendo que preparar las urnas, abrir los colegios, pagar a los miembros
de las mesas electorales, etc. Y en apenas seis meses, en noviembre, de nuevo
la misma parafernalia con otros 122 millones de gasto, eso sin contar los millones
que se llevan los partidos en subvenciones.
¿A
ningún economista ni cerebro-pensante
del Gobierno se le ocurre que juntando las dos convocatorias en una sola se produciría
un ahorro de 122 millones? Dinero
que se podría utilizar en educación, sanidad, dependencia, etc.; y también en dar
de comer en los comedores de los colegios durante el verano a los niños que no tienen
nada que ponerles en su casa en el plato.

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